Difíciles párrafos nos presenta el ingenioso autor. Puede que se la haya quedado sin tinta la pluma cuando estaba escribiendo, y luego se olvidó qué quería escribir; o puede que la imaginación haya tropezado con un bache del camino mientras estaba andando. También puede ser que haya descubierto la complejidad del circuito que une el corazón, el intelecto y la voluntad de una persona y, cuando lo describió, lo hizo con suma altura, con "tanta luz que deslumbra". Sea como sea, aquí los párrafos de una mujer que cree estar enamorada. Fue al espejo y se contempló con curiosidad, largamente, como si fuera una desconocida.
¿Qué puede ser un amor que se descubre en los ojos? Por de pronto, un amor que no teme dejarse ver. Es decir, una esperanza. Y si un amor no es una esperanza, carece totalmente de realidad, es simplemente una fantasía. Y aunque crea ser fuerte, gasta todo su ingenio y su fuerza en no mostrarse. No lo descubre ni siquiera el que lo soporta. No existe, pero es una secreta tortura ¡Qué contradicción!
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