13 de octubre de 2012

OCTAVO SACRAMENTO (I)

"...Nadie haya dicho nada más hermoso, profundo y cristiano acerca del instrumento inventado por Dios para salvar al mundo..."


   El santo y sabio teólogo ingles Padre Faber ha llamado al dolor el octavo sacramento.¡Tremenda, pavorosa, inescrutable invención aquella! Para contrapesar el desequilibrio que la libertad del hombre introducía en sus planes, engendrando el pecado, Dios tenía que inventar otra cosa igual en grandeza e intensidad, e inventó el dolor... 
   No sé que nadie haya dicho nada más hermoso, profundo y cristiano acerca del instrumento inventado por Dios para salvar al mundo del exterminio[...]
   [...]La balanza de la eterna justicia quedó desequilibrada por la prevaricación de aquel ser tan débil por el cuerpo, pero tan poderoso por el espíritu de libertad que poseía y que podía hacer frente a su Creador, el cual se detenía sobrecogido delante de su criatura.
   “¿Por ventura se levantará el barro contra el alfarero y la vasija contra su hacedor?” – se pregunta Isaías espantado. Y he aquí justamente que el barro se levantaba contra el alfarero.
Inventó el dolor
   Podríamos decir, con audacia más aparente que real, que existía un límite para la omnipotencia de Dios, y era la libertad humana. La amenazante leyenda de las columnas de Hércules, el non plus ultra que creían leer los antiguos viajeros, se hallaba escrito en la frente del hombre, en letras que solo Dios descifraba, porque era su propia mano la que las había trazado: Nadie, ni siquiera tú que lo has creado, doblegará su voluntad, que será libre, ya que tú lo has querido.



Cortesía de Pablo P.




(Wast, Hugo. 15 DÍAS DE SACRISTÁN.)

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