El "señor Brochero” como se lo llamó siempre, ha entrado en la historia por la graciosa puerta de la leyenda. Antes de saber quién era, el público, no sólo de Córdoba, sino de toda la Nación, conocía anécdotas, dichos, episodios de su vida, algunos auténticos y muchos inventados.
![]() |
| Su único propósito: ganar almas para Dios |
Todo eso, que puede ser cierto, es apenas una parte de la historia externa del famoso cura de San Alberto. Hay que decir la verdad.
Brochero fue exclusivamente un apóstol, un ardiente evangelizador de los pobres, que hubiera mandado al diablo sus instrumentos de apostolado, sus caminos, sus ferrocarriles, sus escuelas, y hasta la célebre mula Malacara en que anduvo miles de leguas por abruptas serranías y desiertos impresionantes, en cuanto hubiera advertido que eso no servía a su único propósito: ganar almas para Dios.
Los despedía así luego de los ejercicios:
El último día de los ejercicios el cura los despedía con una carne con cuero y un sermoncito de este jaez:
"Bueno; vayan no más, y guárdense de ofender a Dios volviendo a las andadas. Ya el cura ha hecho lo que estaba de su parte para que se salven, si quieren. Pero si alguno se empeña en condenarse, que se lo lleven mil diablos...”
Lectura completa recomendada en: http://elblogdecabildo.blogspot.com.ar/2009/03/asi-escribia-hugo-wast.html
Cortesía de Pablo P.
Los despedía así luego de los ejercicios:
El último día de los ejercicios el cura los despedía con una carne con cuero y un sermoncito de este jaez:
"Bueno; vayan no más, y guárdense de ofender a Dios volviendo a las andadas. Ya el cura ha hecho lo que estaba de su parte para que se salven, si quieren. Pero si alguno se empeña en condenarse, que se lo lleven mil diablos...”
Lectura completa recomendada en: http://elblogdecabildo.blogspot.com.ar/2009/03/asi-escribia-hugo-wast.html
Cortesía de Pablo P.

No hay comentarios:
Publicar un comentario